
El presente sistema, perfeccionado por Antonio Ferragut, tiene como objetivo transmutar el cálculo del deletreo de cartas en un reflejo instintivo, eliminando por completo el «estatismo mental» o la mirada perdida que delata al mago cuando realiza operaciones aritméticas frente al público. La conclusión fundamental es que, mediante este algoritmo, cualquier profesional puede determinar el número exacto de letras de una carta en menos de un segundo, preservando la fluidez narrativa y la ilusión de espontaneidad. El sistema se apoya en tres pilares: una tabla de valores fijos, el uso del palo de Tréboles como ancla mnemónica de 10 unidades y la aplicación de modificadores relativos.
Ferragut perfecciona el sistema de Aronson al adaptarlo al castellano con una brillantez digna de un genio.
